|
|
 |
|
|
|
 |
Foto:
Manuel de los Galanes |
|
| |
 |
Danza Oriental: |
|
| |
La Danza Oriental
ha seducido con su belleza a muchísimas personas en todo
el mundo. En los países árabes del el Magreb, Próximo
y Medio Oriente, Turquía, Grecia y paises de Ásia
Occidental, tales como Armenia, Uzbekistán, Tayikistán,
Turkmenistan, etc., donde desde hace siglos forma parte de la tradición
y herencia cultural. En todas partes sigue despertando intensos
sentimientos y reacciones contradictorias: tanto la auténtica
pasión y admiración como el desprecio y vergüenza.
Esta extraña y -a primera vista- incomprensible ambigüedad
se debe a la enorme capacidad de expresión y la riqueza de
carácter de esta danza, que ha sabido entrelazar el elemento
espiritual y religioso con el carnal y erótico, ofreciéndole
a la mujer una libertad de expresión de la que no solía
disfrutar en la vida cotidiana. |
Foto: Arturo David
Suárez |
|
Posiblemente por la misma
razón, en el resto del mundo, en los países con mentalidades
aparentemente más abiertas y liberales, la llegada de la
Danza Oriental ha supuesto todo un descubrimiento. Un arte que conseguía
compaginar la espiritualidad y belleza que fluye desde el interior
con la sensualidad y erotismo, parecía rellenar una importante
carencia dentro del marco de las existentes manifestaciones artísticas
y culturales de numerosas sociedades de Europa y las Américas.
Donde durante siglos el condicionamiento cultural y tendencias religiosas
forzaron la separación entre el alma y el cuerpo, lo espiritual/
religioso y lo carnal/ terrenal, la Danza Oriental parece indicar
una nuevo camino hacia la anhelada unión y el equilibrio
entre ambas caras del ser humano, igualmente respetables y sagradas.
Quizá los países donde mejor acogida ha encontrado
la Danza Oriental, tanto a nivel del interés por los espectáculos
como la enseñanza, han sido Alemania, Brasil, Japón
y Estados Unidos. Desde hace relativamente poco parece estar por
fin en auge en España. |
| |
Foto: Arturo David
Suárez |
|
|
 |
Origen del nombre: |
|
| |
| |
Esta danza se conoce
bajo muchos nombres. En Turquía la llaman 'rakkase', en Grecia
'cifte telli' (al igual que uno de los ritmos típicos de
la música que le acompaña). El nombre de Danza
Oriental viene como traducción literal del término
árabe "Raks Sharki", y entre los entendidos
hace referencia a la vez la danza clásica cultivada en una
forma común en todos los países árabes, diferenciándola
así del 'ba ladi' o la danza 'del pueblo' y de diversas formas
del folclore, que naturalmente difieren de un país a otro.
En el resto del mundo suele ser popularmente conocida como la Danza
del Vientre como traducción del término 'dance
du ventre' acuñado por los franceses, posiblemente los
primeros europeos en descubrir la Danza Oriental, ya que su elemento
más llamativo es el continuo movimiento del vientre y las
caderas. El popular término inglés 'Belly Dance'
aparentemente hace referencia al vientre ("belly"),
al igual que el nombre francés, aunque se sospecha que pudo
haber surgido como una mal reconstruida réplica del término
árabe 'baladi'. |
| |
Foto: Arturo David
Suárez |
|
| |
| |
|
 |
Articulo: "Danza Oriental
y la Salud" |
Artículo aparecido en la revista: VERDEMENTE y MADRID EN FORMA
|
|
Sus
beneficios tanto para la salud física como para la psíquica
de la mujer o del hombre la colocan a la altura de disciplinas como
el Yoga o el Tai-chi. |
| |
La Danza Oriental,
en árabe "Raks Sharki", conocida popularmente como
la Danza del Vientre, se baila desde hace siglos en una gran variedad
de estilos en todos los países árabes del Oriente
Medio y Oriente Próximo empezando por Marruecos en el noroeste
de Africa, y se extiende hasta Turquía e incluso Grecia.
El disfrute de esta Danza ofrece numerosos beneficios para la salud
de cualquier persona que la practique, sea mujer u hombre. Lo que
nos aporta, tanto en términos fisiológicos y psicológicos
como en su contribución espiritual, la coloca a la altura
de las disciplinas milenarias tales como YOGA y TAl-CHI, siendo
además una forma de arte. Es una de las danzas más
antiguas del mundo que, con toda naturalidad, entrelaza el elemento
espiritual con el erótico y, además, alberga un poderoso
potencial terapéutico. Originada en los cultos a la fertilidad
del ser humano y de toda la naturaleza, expresa con sus movimientos
los ciclos de la vida, la sensualidad y el juego de la seducción,
otorgando el protagonismo al vientre como la fuente de la fecundidad.
Hasta hoy en dia, especialmente en Egipto, es costumbre contratar
a las bailarinas para que actúen en las bodas y, durante
la ceremonia, los novios suelen sacarse una foto con sus manos posadas
encima del vientre de la bailarina como simbolo de su futura suerte,
prosperidad y fertilidad. |
Foto de Arturo David
Suárez |
|
Beneficios
para la salud física:
A diferencia de otras danzas,
que expresan el ritmo y las tensiones armónicas y emocionales
con pasos, desplazamientos y giros, la Danza del Vientre consiste
principalmente en el trabajo muscular del vientre y torso, y en
los movimientos de cadera. De ese modo, fortalece la musculatura
de todo el cuerpo, en especial ¡a zona abdominal y pélvica,
glúteos, piernas y brazos.
En clase se corrigen los vicios postura les y se mejora la alineación
del cuerpo (de la columna vertebral, de las piernas, de las rodillas
y la basculación de la pelvis, etc.).
La Danza del Vientre mantiene
y desarrolla mayor flexibilidad articular y el fortalecimiento óseo.
Por eso es recomendable tanto para las personas sanas como para
las que necesitan retrasar y aliviar los efectos del reúma
y artrosis o compensar el avance de la descalcificación y
osteoporosis. Gracias a sus movimientos circulares y ondulantes
mantiene elástica la columna vertebral, sobre todo en la
zona cervical, lumbar y cintura escapular. Asi, evita la rigidez
y retrasa el colapso final de las lumbares, fenómeno que
nos alcanza con el paso de los años, seguido del bloqueo
energético, ya que la zona lumbar coincide con el primer
y el segundo chakra, es decir, el de los órganos sexuales
y el del centro energético ubicado a la altura del ombligo.
Tanto a nivel energético como respecto al funcionamiento
del sistema respiratorio, aporta beneficios similares a los del
YOGA o TAl-CHI. Fortalece el sistema nervioso mediante relajación,
concentración y ejercicio físico (tanto suave como
muy dinámico) al ritmo de la música árabe de
antigua tradición, caracterizada por fuertes ritmos percusivos,
aportando así un elemento de músícoterapia.
Debido a los movimientos centrados en la zona pélvica-abdominal,
influye el funcionamiento de los organos sexuales internos de la
mujer, aliviando los síntomas de la menstruación y
de la menopausia.
Potencia el funcionamiento del sistema cardiovascular y el tránsito
intestinal. Mejora la condición física del cuerpo
de forma global, y ayuda a regular el peso. Muchas personas se benefician
de las clases de danza para desarrollar la coordinación,
armonización y disociación de movimientos, tan útiles
en cualquir área de la vida cotidiana.
Muchas personas se benefician
de las clases de danza para desarrollar la coordinación,
armonización y disociación de movimientos, tan útiles
en cualquir área de la vida cotidiana. |
Foto: Manuel de los
Galanes |
|
Beneficios
para la salud psíquica:
La Danza Oriental no pone
limite de edad a quien quiera disfrutar de ella. Conduce al bienestar
y el equilibrio psiquico mediante la actividad física combinada
con la relajación y meditación al ritmo de la música.
Fortalece el autoestima y la confianza en uno mismo. Permite desconectar
de las tensiones y problemas, de la actividad mental e intelectual.
Ayuda a reencontrarse y a sentirse a gusto consigo mismo. Enseña
a esforzarse por aprender y mejorar mediante ejercicios de perfeccionamiento
de la técnica del movimiento, que sirve de paralelismo con
la vida cotidiana. Aprenden a buscar la misma satisfacción
del esfuerzo y recogida de sus frutos en cualquier campo de la vida.
Permite desinhibirse y vencer barreras psicológicas y la
timidez. Con su sutileza, sensualidad, elegancia y erotismo, la
Danza Oriental le hace hallar dentro de si mismo la belleza, tanto
física como espiritual, que procede de la emoción
que trasluce el cuerpo al disfrutar de las artes milenarias de la
música y la danza. Le brinda la ocasión de experimentar
sensaciones y sentimientos positivos y placenteros.
Le recomiendo especialmente a las mujeres que aprovechen el enorme
potencial que contiene esta Danza y que la utilicen como un modo
de explorar y disfrutar de su naturaleza femenina, participando
en este arte, tan divertido como saludable, tan espiritual como
erótico y tan elegante como sugerente. |
|
|
|